Esa tristeza inmensa en mi corazón y esas ganas de
esconderme para que nada ni nadie me hagan daño se han ido…. Eso quedó atrás…
ese miedo a que me llevaran y mataran a pedazos… me hace sospechar de haber
vivido en el holocausto, tengo esa sospecha inquietante y cruel y mi fascinación
por los judíos muertos en ese periodo de la historia… es impresionante, desde
libros, documentales, películas, lo quiero saber todo, cada detalle, cada
parte, cada espacio…. No se puede parar….
Luego, ese sueño, esas partes entre cortadas de mi
mundo… esa parte de mi vida, donde estoy en Nueva York, estoy más que seguro,
luego veo un hombre dedicado a la construcción, que va en un camión lleno de
trabajadores, este tiene el cabello negro, y el pecho velludo, sonríe, es un
sujeto hermoso…. Pero tiene un final fatal, él se escondía, en medio de
pasillos, en medio de una fuerte lluvia ya pasada, el día anterior… corre…
luego, frente a un edificio viejo, verde… lo matan… alguien le dispara por la
espalda, causándole un gran dolor en el corazón, porque considera injusta su
muerte… no lo comprende, pero siente mucha paz, ve un esplendor blanco,
inmenso, infinito, que lo cubre todo, no deja ni el más mínimo rastro de
oscuridad, luego, se me repite, una especie de túnel típico de las grandes
urbes de Estados Unidos; es Nueva York, estoy seguro…un auto rojo casi antiguo,
un ángel o un ser alado, me recoge… aún no lo comprendo… yo sólo sé, en el
fondo de mi corazón, que esa vida se me acabó, se me fue, no hay nada que pueda
hacer para solucionarlo… son los años 50,60, no lo tengo claro…
Días antes, Voy a una fiesta antigua, una bonita
fiesta… donde va gente elegante del jet set de Nueva York, mujeres muy
refinadas y hermosas, yo bajo en un auto de los años 30, 40, 50, aún es un
misterio, el auto es muy fino, muy costoso, bajo, hay luces, de los reflectores
de las cámaras, no sé si soy un personaje ilustre o simplemente algún ser
influyente de la comunidad elitista… entramos al bar, pero está claroscuro, las
luces desprenden un color cuasi verde… hay botellas de cerveza, me río mucho,
disfruto de esa compañía, de repente, hay un pleito en el lugar, siento una
envidia horrorosa, una sensación extraña que mi vida corre peligro, en ese
lugar hay odios hacia mí, pero es un individuo de mi grupo más íntimo, huelo a
traición, una puñalada por la espalda… mi muerte está cerca, no la podré evitar…
luego salimos todos, un poco ebrios… llueve ferozmente, subo al auto hermoso,
entre esos mareos propios del exceso de alcohol… esa sensación de que me queda
poco… entre momentos, siento un romance apasionado beso a una dama, es la misma
que besé en el primer piso de una lujosa residencia, en una piscina de
mayólicas verduzcas, ella se pegaba a mí, tomábamos una bebida en un elegante
vaso de trago corto... sigo sorprendido… amaba a esa persona, con mucha pasión,
con gran amor…
Por momentos, siento que me dejé llevar por el lujo
y el placer, lo cual, estoy corrigiendo en esta vida pero, por otro lado,
siento haber sido bueno y noble en mi vida pasada, tengo ese presentimiento…
creo poder asegurar que esa fue mi última vida… la última de todas… siento,
alguien, un ser superior me vigila mientras escribo estas líneas y sé estar en
lo ciertos, el vértigo en mi estómago confirma ese hecho… espero soñar, tener
más pistas al respecto… todo parece conjugar en esta vida: aprender a ser
humilde de corazón, sufrir ruletas rusas económicas, de caídas; levantadas ver
cómo el dinero va y viene; el ser de perfil bajo… valorarme mucho, siento que
en mi última vida, cometí un error relacionado a la idea del dinero, pero en lo
demás, yo era una persona bella por dentro, a la par, por fuera, tenía mucho
amor por brindar, mucha paz, bondad para compartir, siento que al menos, viví,
como debí… sueño esto, lo relaciono con los llantos estrepitosos constantes y
esa tristeza en mi corazón de mi infancia, yo no quería abandonar a mi Mario
pasado, sentía le debí proteger, pero luego, fui entendiendo que esto es sólo
una máscara, un antifaz social… tengo gustos algo refinados, aspiro la fama, ahora mucho menos, pero la
buena vida, me seduce, aunque, soy más precavido, porque aprendí que no todo lo
brilloso es oro, presiento, algo me dice, en esta vida he evolucionado
espiritualmente, mucho más de lo pensado, he dado pasos agigantados, aún me
falta, pero esa evolución espiritual, viene de generaciones, tan sólo las he
recordado ahora… no sé qué pasará con Mario, su ansiedad se debe a un aspecto
duro, su miedo a la pobreza proviene de sus precarias, abusivas condiciones
donde debía llenar agua en un balde y subirlo a una pequeña colina, su madre
con su padre lo creían loco o deficiente mental, se lo decían; él vivió en la
pobreza, no sé si se recuperó, pero sus padres lo maltrataban física y
emocionalmente, él andaba en harapos, zapatitos negros de niño… al escuchar eso
de sus padres, le rompieron el corazón, siento que se suicidó, vio todo oscuro,
tengo la impresión que enloqueció, se volvió esquizofrénico; aunque no lo sé,
sólo mantengo la corazonada que fue en Italia, su vida terminó cuando, le
rompieron el optimismo de pequeño… por momentos, el Mario, actual, teme
volverse loco, pero no lo hará si se refugia en su familia, amor de amigos y
todo ello… eso es todo, Mario debe dormir y es feliz con su entorno, gracias Dios,
protégeme, no dejes que me coma la idea de enloquecer, dame fuerzas, hasta ser
un ejemplo de optimismo y lucha para las futuras generaciones, esa es mi misión
en esta VIDA… déjame cumplirlo… yo he aprendido de mis Marios, ahora el del
2013, es más fuerte y resplandeciente que nunca… en el buen y correcto sentido
de la palabra…. VIDA ETERNA….


